ALEXA
Siendo sincero y por lo mismo aceptando no sólo la basta sino tal vez extrema ignorancia que poseo sobre este tema, creo que podré hablar con algo de certeza sobre el proceso que sigo, el proceso que llevo en mi al escribir un cuento.
Empiezo por observar al ser protagonista de la historia, observo su forma, sus ángulos, las subidas y las bajadas de tonos ... ah! Su rapidez, empieza a ir más y más rápido como queriendo encontrar algo que él sabe pero que yo hasta este punto solo alcanzo a divisar; luego, la lentitud, va desacelerando, poco a poco, más lento, casi, como una descripción tranquila, y así pasar al punto medio de sus movimientos.
Retomo lo anterior y analizo de nuevo (aunque a veces no encuentro muy fácil su fondo) pero esta vez en su relación con el resto, el entorno que influencia sus movimientos, el acto del resto para lograr las subidas y las bajadas de tonos, la rapidez, lentitud y punto medio de los ya dicho antes, en fin, un punto clave es que observo al ser protagonista de la historia.
Entonces, intento saber las opciones que podría tomar este al realizar los movimientos, paso del subjetivismo propio al subjetivismo ajeno, no veo el objetivismo ya que hago lo posible por conocer las razones del ser protagonista para actuar y hasta qué punto puede en realidad influir más en mi, si, digo más por que si lo observo para protagonista de la historia se entiende que ya se relaciona conmigo.
Ahora, ya hecho lo anterior, considero si puede el protagonista escogido transmitir las características que quiero dar a entender, saber si produce el mismo deseo, las mismas ansias de conocerlo y comprenderlo más que antes, de que éste se relacione con mis actitudes, se relacione con lo que tengo estipulado o por lo menos que mas adelante niegue lo que intento aportar y me ataque, sin olvidar por esto –claro está- su estética, los contrastes y las semejanzas, la idea clara y opaca que transmite, su comienzo, su parte superior para ir descendiendo, observar su mitad y llegar a su parte inferior, creando la relación.
Ya está, ahora procedo a buscar el nombre que llevará, pensando que éste debe expresar y hacer parte en toda la historia, debe ser desde lo bello hasta lo grotesco, labor difícil en muchas ocasiones, aunque debo confesar que esta vez no fue muy complicado.
Encantador ¿no es cierto? Estético, expresivo, ágil, contrastes hermosos y en ocasiones repulsivos, semejanzas a la vista u ocultas, esta es una breve parte del proceso que he visto en mi para crear un cuento.
Luego, luego la parte no más ni menos fundamental que el resto pero si la que me influencia en mayor manera, empiezo a darle vueltas a lo hecho, a crear una interpretación de lo escrito, es cuando me doy cuenta que no, no debe ser, que sólo es un producto de la imaginación, producto que me contradice porque no se adapta a la realidad o por lo menos a lo que yo entiendo, así sea un poco, por lo que es realidad; solo juegos mentales, es como si todo se derrumbara, entonces... te veo de nuevo pasar al frente mío, sigues con indiferencia sin siquiera observarme, te siento extraña, lejana, ajena, como si lo escrito fuera necesario decirlo para luego sentir que algo podría expresar lo que no quiero, tal vez como una suerte esperada, peligrosa, si, peligrosa, pues en ocasiones me encuentro con la equivocación atormentadora, sabiendo que lo escrito puede llegar a no ser cierto, que la relación puede no ser verdadera.
Y ahí vas Alexa, sigues caminando, cada vez más lejos, al mismo paso pero más lejos, el todo, la causa y el efecto, justo ahora, justo ahora es cuando me doy cuenta que solo eres eso, nada más que un cuento.
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- abr 15 (3)
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